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Temas del mes Este espacio está destinado a pequeñas monografías sobre temas que pidan los lectores. Por cierto, el campo debe ser muy limitado,. Ejemplo: no "Endodoncia" sino "gutapercha termoplastificada". Haga su pedido aquí enero/febrero 2006 Periodontitis apical Dice
P.N.R.
Nair
(Crit
Rev Oral Biol Med 2004;
15(6): 348) que la
periodontitis apical es una enfermedad por infección del conducto
radicular, de la cual merced a las técnicas de cultivos microbiológicos
y a la aplicación cuidadosa de los métodos de genética molecular se
conoce actualmente el espectro de la taxonomía de la flora endodóncica. Se
anuncia con esto una era de gran comprensión de la compleja interacción
entre los microbios y el huésped para alcanzar el cuadro más claro y
completo de la patogénesis en el nivel subcelular. El
tratamiento lógico de la enfermedad consiste en eliminar la
infección del conducto y excluir su reinfección. Los detalles clínicos
y terapéuticos se verán al final. En
los últimos años, ha habido una tendencia a concentrarse en los aspectos
puramente mecánicos de la terapia. Aunque importantes, la clara comprensión
de los factores etiopatogénicos contribuirá a la solución inteligente
del problema. Por
lo tanto, el lector que quiere trabajar sobre bases científicas y no
puramente empíricas hará bien en leer las primeras páginas del TEMA DEL
MES. Etiopatogénesis
de
la
periodontitis
apical
y
fracasos endodóncicos
Etiología
de la Periodontitis Apical
(b)
Portales
obvios
son los espacios existentes en los tejidos duros hacia la pulpa, pero
también han sido aislados microbios en pulpas necróticas de coronas
intactas. Otro
portales: 1.
microgrietas de los tejidos duros; 2.
bacterias de la hendedura o golsa gingival que llegan a la pulpa
desde vasos periodontales; 3.
exposición de túbulos dentinarios en la superficie cervical, por
brfechas en el recubrimiento de cemento; 4.
microbios “sembrados” en la pulpa por la circulación sanguínea
(anacoresis). Sin embargo, no fue posible recuperar bacterias de los
conductos radiculares cuando se introdujo infección experimental en el
torrente sanguíneo, salvo que hubiera habido sobreinstrumentación y lesión
de los vasos periodontales durante la bacteriemia. (c)
Flora
endodóncica
en
más del 90% de los casos con coronas intactas:
Fusobacterium,
Porphyromonas,
Prevotella; Eubacterium, y Peptostreptococcus.
En contraste, con los conductos pulpares expuestos a la cavidad bucal hay
menos dominio de anaerobios estrictos (<70%), con presencia de
espiroquetas, hongos y aun virus en pacientes con
inmunodeficiencia. Lo que ya era conocido quedó confirmado con la nueva técnica
de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) que permitió identificar
las bacterias por su ADN. (d)
Patogenicidad.
La
baja virulencia general
se ve modificada por una combinación de factores, a saber: 1.
Interacción microbiana El
Prevotella oralis no se estableció en los conductos
como mono-infección, pero dominó la flora endodóncica cuando fue
introducido con otras especies bacterianas. 2.
Interferencia microbiana El
Actinomyces israelii, un patógeno periapical recalcitrante, es
fácilmente eliminado por los PMN in vitro pero en agregados
forma grandes colonias cohesivas que no pueden ser exterminadas por los
fagocitos del huésped. 3.
LPS y otras modulinas microbianas Se
liberan también durante la desintegración de las
bacterias durante su multiplicación y desarrollo y también a su
muerte. Los efectos de los LPS se deben a su interacción con
las células endoteliales y macrófagos. Los Gram-negativos endodóncicos
se multiplican y mueren en el conducto apical, y liberan LPS que
egresan hacia el periápice. A
los LPS, para producir cytoquinas se agregan ahora muchas proteínas,
ciertos carbohidratos y lípids que integran la nueva clase de las
“modulinas”. 4.
Enzimas La
respuesta del huésped La
periodontitis apical es una
consecuencia del encuentro dinámico entre los microbios del
conducto y las defensas del huésped. Éstas incluyen: a)
Elementos
celulares i.
PMN ii.
Linfocitos Linfocitos-T Linfocitos-B Macrófagos
Los
macrófagos representan las células diferenciadas principales del sistema
mononuclear fagocitario, antes conocido como “sistema retículo-endotelial
”. Son activados por microorganismos, sus productos
(LPS), mediadores químicos o cuerpos extraños. En la periodontitis
apical, los mediadores
importantes que secretan son las citoquinas IL-1, TNF-
Osteoclastos La
destrucción ósea sucede extracelularmente en la interfase
osteoclasto/hueso e involucra: desmineralización por
solubilización de la fase mineral por el descenso iónico del pH; y
disolución enzimática de la matriz orgánica. Los
‘odontoclastos’ son similares a los osteoclastos Células
epiteliales Mediadores
moleculares i.
Citoquinas
proinflamatorias y quimiotácticas La
infiltración masiva de neutrófilos es una característica de
las fases agudas de la periodontitis apical, para la que la IL-8 y otros
quimioatrayentes son importantes. Los TNF, presentes en la PA y en los
exudados apicales, tienen un efecto citotóxico
directo ii.
IFN Citoquina
producida por una variedad de células normales, particularmente macrófagos
y linfocitos B. iii.
Factores estimulantes de colonias (CSF) Citoquinas
que regulan la proliferación y diferenciación de las células
hematopoiéticas, estimulan la proliferación de neutrófilos y
precursores de osteoclastos en la médula ósea. Son 3 proteínas netas
que actúan como estimulantes: de granulocitos-macrófagos (G-MCSF), de
granulocitos (G-CSF), y de macrófagos (M-CSF). iv.
Los factores de crecimiento tumorales (TGF),
producidos por las células normales y neoplásicas, regulan
el desarrollo y diferenciación de las células no hematopoiéticas. Como
el proceso es similar
a la transformación neoplásica de normales a malignas, se llaman así.
Se clasifican en TGF-
v.
Eicosanoides El
ácido araquidónico graso saturado de 20 carbonos, presente en todas las
membranas celulares, es liberado y se metaboliza para formar varios
compuestos de C20, conocidos colectivamente como eicosanoides
(griego: eicosi = veinte), de los que se destacan las prostaglandinas (PG)
y las leucotrinas (LT) . Son como hormonas con efectos fisiológicos a muy
bajas concentraciones, mediadores de la respuesta inflamatoria. (a)
Prostaglandinas Llamadas
así porque se suponían provenientes de la próstata. Se forman por el ácido
araquidónico metabolizado via ciclo-oxigenasa. Y son
potentes activadores de los osteoclastos.
Es elevado su nivel en la (PA). (b)
Leucotrinas vi.
Moléculas efectoras De
los primeros cambios histopatológicos es la degradación de
las matrices extracelulares por la acción enzimática de las moléculas
efectoras. Son 4 las vías de degradación: (1) osteoclástica, (2) fagocítica,
(3) plasminógeno-dependiente, y (4) metalo-enzima-regulada. Las
proteasas dependientes del zinc, responsables de la mayoría de las
degradaciones matrizarias, pertenecen a una superfamilia de enzimas
llamadas ‘metaloproteinasas de la matriz’ (MMP). vii.
Anticuerpos (CONTINUA
con los aspectos prácticos clínicos y la última parte de la teoría)
Patogénesis
de las lesiones de periodontitis apical (Segunda
y última parte) El
cruce dinámico periapical entre microbios y huésped outlined resulta en
varias categorías de lesiones de periodontitis apical. (A)
PERIODONTITIS APICAL
INICIAL
Generalmente
causada por microorganismos residentes en los tejidos periapicales o que
los invaden desde el conducto. También originada por trauma accidental,
lesión por instrumentación o irritación química y por materiales
endodóncicos. Da síntomas clínicos como dolor, elevación
del diente y sensibilidad a la presión. No hay clara distinción entre
inflamaciones asépticas e infecciosas. La
respuesta es la neurovascular de la inflamación, con hiperemia, congestión
vascular, edema periodontal y extravasación de neutrófilos.
Las alteraciones periapicales de esta etapa son radiográficamente
indetectables. La
inflamación no infecciosa puede resolverse por sí. Con (B)
PERIODONTITIS
APICAL
CRÓNICA
ESTABLECIDA Las
investigaciones mediante anticuerpos
monoclonales sugieren un papel predominante de los linfocitos
y macrófagos. La producción de citoquinas suprime la actividad
osteoclástica y reduce la reabsorción ósea. Y se regenera el tejido colágeno
durante esta fase crónica. Ésta puede permanecer latente y asintomática
por largos períodos sin mayores cambios radiográficos. El
delicado equilibrio del periápice puede verse perturbado por
los microbios que avanzan y la lesión espontáneamente se agudiza y hay rápido
agrandamiento de la radiolucidez. La periodontitis apical crónica
consiste de un tejido granulomatoso con células infiltradas,
fibroblastos y una buena cápsula fibrosa. Por la firme adhesión, la lesión
sale in toto con el diente extraído. Alrededor del 45% de todas
estas lesiones está epitelizado, con una ‘inserción
epitelial’ en la superficie o en el conducto. (C)
PERIODONTITIS
APICAL
QUÍSTICA O QUISTES RADICULARES Hay
dos claras categorías (1) los que contienen cavidades completemente
envueltas en epitelio, y (2) las tapizadas por epitelio y
abiertas a los conductos . Durante
la primera fase, los restos epiteliales de Malassez proliferan. Durante
la segunda fase, se establece una cavidad tapizada por epitelio.
Hay 2 teorías al respecto. (i)
La “teoría de la deficiencia nutricional”, basada sobre la
suposición de que las células centrales, lejos de su fiente de
nutrición experimentan necrosis y degeneración. Las
microcavidades coalescen y forman la gran cavidad quística, tapízada por
epitelio estratificado escamoso. (ii)
La “teoría del absceso”, que postula la proliferación del
epitelio para rodear un absceso formado por necrosis y
lysis de los tejidos, a causa de la innata naturaleza de las células
epiteliales a cubrir las superficies expuestas de conectivo. Durante
la tercera fase, el quiste crece por un mecanismo no bien
aclarado. (2)
Quiste en bolsa periapical Probablemente,
se inicia por la acumulación de neutrófilos en el foramen
apical en respuesta a las bacterias presentes en el conducto.
Los micro-abscesos así formados quedan incluidos en el
epitelio proliferante, que ofrma con el conducto apical un
cuello epitelial a modo de “inserción epitelial”. (V)
Causas de fracasos endodóncicos Por
distintas razones, se producen fracasos
endodóncicos,
donde no hay curación ósea completa o reducción de la
radiolucidez apical, aun habiendo satisfecho los niveles
terapéuticos más elevados. Se debería a la complejidad anatómica
del sistema de conductos, con regiones que no pueden ser limpiadas y
obturadas con los medios actuales. Hay factores que pueden
interferir. (A)
INFECCIÓN
INTRARRADICULAR
EN DIENTES TRATADOS El
problema con las técnicas moleculares es que no diferencian entre viables
aynd no viables. Así hallaron DNA de
Mycobacterium tuberculosis en animales prehistóricos y
antiguos restos humanos. Las
bacterias predominantes son Gram-positivas (cocci, bacilos y
filamentos: Actinomyces, Enterococcus, and Propionibacterium,
Enterococcus faecalis (muy resistente), que es el más
significativo en los fracasos, y Candida. Asimismo se observan actinomicosis
extrarradiculares por
Actinomyces y Propionibacterium. (Actinomyces
israelii y Propionibacterium propionicum),
comensales de la cavidad bucal. Hay consenso sobre la ausencia
de gérmenes en el “granuloma sólido”, pero estarían en las
exacerbaciones. Por distintas razones, que saltearemos, podría haber
bacterias en el tejido periapical de lesiones asintomáticas, pese a los
cuidados de asepsia. La
actinomicosis es importante en endodoncia, porque no responde tratamiento
convencional. Y, recientemente, se informó la presencia de ciertos virus (E)
PERIODONTITIS
APICAL
QUÍSTICA Según
una lógica deductiva, los verdaderos quistes periapicales,
particularmente los que tengan colesterol en cristales tienen menos
probabilidades de curar con técnicas convencionales. (F)
Colesterol en los
tejidos periapicales y otros materiales exógenos pueden perpetuar
la periodontitis por una reacción a cuerpo extraño en el periápice. (a)
Gutapercha.
No va con la realidad afirmar que la guta es
biocompatible con los tejidos humanos, pues extruida demora la
curación del periápice. La congregación de macrófagos en
torno de finas partículas de guta explica la curación postergada en
presencia de excedentes. (G)
TEJIDO CICATRICIAL En
resumen,
hay 5 factores biológicos que contribuyen a la persistente radiolucidez
periapical post-endodóncica: (1) infección intrarradicular
apical; (2) extrarradicular sobre todo como actinomicosis; (3)
quistes; (4) cuerpos extraños y (5) tejido cicatricial. Cualquiera de
estos factores que persista en el ápice es la causa mayor de
fracasos endodóncicos en casos apropiadamente tratados. Los fracasos por
actinomicosis extrarradicular, quistes, cuerpos extraños y tejidos
cicatricial son raros. |