HISTÓRICAS     

  ¡Gusanos!

 Si hay tanto gusano suelto, ¿por qué no se habría de encontrar alguno en las cavidades de caries? No olvidemos que Descartes escribió que no hay que asombrarse de encontrar animalillos, gusanos e insectos que se formen espontáneamente en toda materia en putrefacción. En verdad, viven de la putrefacción... Pero atengámonos a la historia y no sigamos con la política institucional.

La convicción de que las caries se producen por culpa de gusanos se remonta a la más lejana antigüedad de la especie humana, pero ¿cuál era el concepto prevaleciente en tiempos del Padre de la Odontología?

A mediados del s. XVIII, el famoso Diccionario de Medicina, traducido al francés por Diderot, origen de la idea de su famosa Enciclopedia explicaba: “Como no hay parte del cuerpo humano donde no puedan generarse gusanos, no hay razón para dudar de que se formen en los dientes. Esto queda confirmado por la experiencia, pues habiendo partido dientes cariados después de extraerlos se pudieron obtener gusanos.”

A veces, hasta los gusanos (los de las caries) pueden tener parte de razón. A principios de aquel siglo, un médico llamado Andry, explicaba: “los gusanos dentarios que se generan en los dientes, se forman comúnmente sobre una capa acumulada en los dientes por falta de limpieza. Se trata de un gusano extremadamente pequeño, de cabeza redondeada, marcado con un puntito negro, y el resto del cuerpo es long et menu, más o menos como el gusano del vinagre. Eso es lo que he observado en el microscopio, en las pequeñas escamas que un sacamuelas quitó de sobre los dientes de una dama al limpiárselos. ... Esos gusanos roen los dientes poco a poco, donde causan el mal olor, pero no causan grandes dolores. Es un error suponer que los dolores de muelas violentos sean causados por los gusanos.”

Nuestro Pierre Fauchard parece que no comulgaba con estas ideas y no le interesaban demasiado. En el Vol. I de sus obras, se lee que aseveran que es posible encontrar gusanos, llamados dentarios, en el tártaro. “Como yo no los he visto jamás, ni los excluyo, ni los admito. ... Yo creo que no son estos gusanos los que roen los dientes y les producen caries, que sólo se encuentran si no es por que los alimentos, o la saliva viciada,  han transmitido a las cavidades dentarias los huevos de los insectos.” Y agregó que pese a haber recurrido a excelentes microscopios no pudo observar tales gusanos. [Con mejores microscopios nosotros hemos visto tales gusanos y los llamamos bacterias, ¿o no?] [Los gusanos que nos rodean son visibles sin microscopio.] [Sólo una cosa es clara: Que la carne se llena de gusanos. Nicanor Parra.]

Fauchard fue el único de su tiempo que no repitió como loro lo escrito por sus antecesores y se atuvo a lo que podía ver o palpar. ¡Verdadero Padre de la Odontología Moderna!

 

                                             Horacio Martínez

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